Hay mucho ruido alrededor de la posibilidad de que llegue un segundo equipo de fútbol profesional a Cúcuta. Se habla de accionistas, de personas interesadas en comprar otra ficha y hasta de abogados que aparecen alrededor del tema.
Pero hay algo que debe quedar claro: el hecho de que actualmente exista un litigio relacionado con la marca ante la Superintendencia de Industria y Comercio —SIC— no significa que los actuales propietarios del Cúcuta Deportivo pierdan el equipo.
El club impugnó la decisión de la SIC y el asunto actualmente se encuentra en esa instancia. Una cosa es la disputa relacionada con la marca y otra muy diferente es la propiedad y afiliación del club ante la DIMAYOR.
Por eso, quienes están utilizando el tema de la marca para plantear que puede aparecer otro equipo en la ciudad deberían revisar primero los estatutos de la DIMAYOR.
El Artículo 13, Parágrafo Cuarto, establece:
“No podrá autorizarse a un club que su equipo se desempeñe como local en la sede deportiva de la ciudad o el departamento que represente otro club afiliado o clubes afiliados a la DIMAYOR, salvo que se cuente con la autorización de la Asamblea y de los clubes en cuestión”.

Esto significa que no basta con que alguien consiga accionistas, compre una ficha o manifieste su intención de traer otro equipo a Cúcuta. Existen unas reglas dentro de la DIMAYOR que deben ser tenidas en cuenta.
Y mientras el Cúcuta Deportivo Fútbol S.A. continúe siendo el club afiliado que representa a la ciudad ante la DIMAYOR, cualquier posibilidad de que otro club tenga allí su sede deportiva y actúe como local debe pasar por lo que establecen esos estatutos.
Mucho humo y poca atención a lo importante
Hay demasiado humo alrededor de este tema.
Abogados, oportunistas y todo tipo de paracaidistas aparecen para distraer la conversación con la posibilidad de otro equipo, cuando hoy lo realmente importante para los hinchas es otra cosa:
que el Cúcuta Deportivo se mantenga en la categoría.
El próximo año habrá tiempo para replantear las cosas y tomar mejores decisiones. Porque lo que sí está demostrado hasta la saciedad es que Cúcuta tiene afición, tiene pasión y tiene plaza.
Con un buen equipo y una planificación adecuada, esta ciudad puede recuperar el protagonismo que históricamente ha tenido en el fútbol colombiano.
El Cúcuta Deportivo tiene una historia, una hinchada y una ciudad detrás.
Ese debería ser hoy el verdadero debate.