Tigres, el nuevo ascendido fue guiado espiritualmente por el cucuteño Édwin Sánchez. en la foto a la derecha.
Si bien es cierto el fútbol es una suma de factores en la que predomina por supuesto, la parte táctica, física, mental la espiritual tiene su gran cuota. Tigres el recién ascendido tiene un cucuteño que fue clave para que el equipo lograra convertirse en el segundo equipo para ocupar un lugar en la temporada 2017 en la A. Edwin Sánchez, quien en muchas ocasiones le colaboró a algunos jugadores como José David Lloreda como parte de esa guía espiritual ayudó en ese proceso con hoy los felices ascendidos.
Desde el primer día que tuvo contacto con el equipo el Pastor Edwin le dijo al grupo que la final del título la jugarían contra el América. Nadie nada un peso por este equipo que reunió un grupo de jugadores, algunos con experiencia en la categoría, pero a medida que fue pasando el torneo, la parte futbolística fue creciendo, como la fe. Esa pizca de esperanza nunca se perdió ni siquiera en la última fecha donde necesitaba ganar el partido y esperar un empate entre Leones y Pereira, pues el milagro obró a favor de los Tigres, que pasó en los últimos segundos del juego en Ditaires con el gol del empate 2×2 de Leones contra Pereira y tras su triunfo sobre Bogotá F.C. uno por cero, Tigres recibió la bendición divina para ahora ser uno de los llamados equipos de la A de la Liga Águila.
Para Edwin Sánchez, como cucuteño, criado en el barrio Atalaya y que se convirtió en Pastor, cuánto habría querido que su obra se viera reflejada con el equipo de la ciudad, pero se dio con un equipo bogotano, porque como dicen por ahí nadie es profeta en su tierra.
La responsabilidad más allá de ser un hombre de fe y de entregar conceptos y motivaciones a los jugadores, él actúa como un padre, como un consejero de esos muchachos que se entregaron por una causa, que se unieron, convirtiendo en Tigres en una familia. Gracias al joven director técnico John Jairo Bodmer, quien a sus 34 años logró convencer que su trabajo futbolístico sería parte de la clave para que ese grupo de muchachos con hambre se consagraran en los nuevos invitados a la máxima categoría del fútbol colombiano.
Durante 13 años, el antes Expreso Rojo, hoy Tigres encontró en el municipio de Soacha, el lugar donde consolidó su exitoso proceso que está lleno de fe y que asciende porque nunca perdieron ese pequeña luz que hoy los tiene listos para enfrentar al América por la estrella del Torneo de la B, pero ya con el sueño y el objetivo en las manos, por ahora son los Tigres de la A.