Tomado de Futbolred.com
Cuando Pablo Armero anotó el primer gol de Colombia, José Pékerman se tomó la cabeza a dos manos antes de comenzar a abrazar a los integrantes de su cuerpo técnico. Fue la primera de muchas alegrías que el DT argentino vivió a lo largo de esta feliz tarde de Belo Horizonte, en la que Colombia debutó a lo grande en el Mundial de Brasil.
La escena del abrazo con el resto del equipo se repitió dos veces más, hasta que llegó el final del partido y los jugadores suplentes hicieron fila para darle abrazo a Pékerman. Que el banco esté comprometido con su entrenador siempre es un buen síntoma. (Vea también el video: Hinchas colombianos celebraron en Brasil el triunfo de la Selección)
Pero la gran victoria y la reacción de los jugadores a su favor no fueron las únicas cosas que conmovieron a Pékerman. En la rueda de prensa posterior al partido, Pékerman no cambiaba su rostro serio. Se puso los audífonos negros para la traducción de las preguntas, pero solamente cambió su cara cuando le preguntaron por el respaldo de los hinchas colombianos, que llenaron el Mineirao ilusionados con el debut colombiano. Ahí, por única vez en las nueve preguntas que tuvo la conferencia, sonrió.
“Estoy muy conmovido, muy emocionado por el apoyo a la Selección y verlos hoy (sábado) en gran cantidad es darnos confianza, es aliento, una gran motivación para nosotros”, dijo Pékerman.
“Todo lo previo lo disfruté mucho. Uno siempre sueña con estar en un campeonato mundial y al estar por segunda vez lo disfruté muchísimo y aún más por estar con Colombia”, agregó.
“Siempre preparamos los partidos de buena manera. Hoy (sábado) salieron algunas cosas y otras no salieron, pero lo importante fue que pudimos ganar. Vinimos a hacer a Brasil a hacer un buen Mundial”, señaló el técnico del combinado nacional.
El entrenador disputa su segundo Mundial y quería transmitirle esa experiencia a sus jugadores. Sabía que era el partido más complicado por el significado de volver a un Mundial. (Vea también: Esta fue la travesía terrestre de los hinchas colombianos)
“Todo lo previo lo disfruté mucho. Uno siempre quiere estar en un campeonato mundial y poder estar por segunda vez lo disfruté muchísimo y aún más por estar con Colombia, porque sé lo que esperó el país por volver. Traté de siempre estar tranquilo para contagiar a los jugadores porque ellos sí no habían jugado un Mundial y quería transmitirle esas experiencias”, señaló.
Con la tranquilidad de analizar en frío el partido, Pékerman sabe que se sacó un buen resultado pero vio al equipo sin el dominio del balón en ciertos momentos del partido y sabe que es ahí donde tiene que comenzar a trabajar el partido contra Costa de Marfil.
“Fue buena la experiencia del primer partido y más si es con triunfo, porque hay detalles de un equipo que son importantes jugando un Mundial. Eso es lo que sabíamos de Grecia. Venía jugando varios mundiales con jugadores experimentados. Nosotros debemos aprender a superar los momentos en que nos quitan el balón”, añadió.
“Al igual que fue Grecia, Costa de Marfil, de los equipos africanos, es uno de los más potentes. Han jugado ya mundiales y tienen mucha experiencia, al margen de las individualidades. Tienen la tranquilidad de tener la experiencia. Vamos a mirar cómo quedó el plante después del esfuerzo de este partido. Es un grupo apretado”, sentenció Pékerman quien ya había afirmado que, pese a la victoria, no se había ganado nada aún.
En cuanto al trabajo del equipo el técnico argentino alabó el funcionamiento colectivo por encima del individual. (Vea las fotografías: Así celebraron los goles los jugadores de Colombia)
“Nosotros somos capaces de llegar al gol, de generar juego y crear situaciones, lo importante de hoy es, aunque perdiendo la posesión, el equipo no se desordenó que es muy importante en este tipo de competencia. Tuvimos la tranquilidad, pese a las acciones de Grecia. Cada jugador cumplió su roll. Eso da tranquilidad. Al margen de tener buenas individualidades jugó en equipo, trabajó en grupo”, comentó.
Finalmente, Pékerman fue serio y contundente al afirmar que fue una buena victoria, pero el torneo apenas comienza para ellos. “Acá no se ganó nada. Queda mucho camino. Hoy se celebra, mañana a preparar el juego contra Costa de Marfil”, concluyó.
JOSÉ ORLANDO ASCENCIO
Enviado especial de EL TIEMPO
Belo Horizonte
