Luego de cumplir la fecha de sanción por la ingenua expulsión frente a Once Caldas, Jaime Andrés Peralta regresó con goles a la titular de Cúcuta Deportivo. Cuando algunos expresaban que debía ser castigado y no comenzar en la edición 185 del derbi del oriente, el delantero cucuteño de 22 años se encargó de confirmar que es indispensable en esta versión del conjunto ‘rojinegro 2026’.
El primero de los dos goles se presentó al minuto 36 luego de una muy buena asistencia de Luis Fernando Hernández, quien desbordó por el sector derecho, envió la pelota al área y Peralta, con pierna izquierda, y con la ayuda del arquero Aldair Quintana, selló el empate 1-1 transitorio con los canarios.
Después, en el segundo tiempo, Peralta y los hinchas de Cúcuta Deportivo vivieron las dos caras: la primera fue de alegría. El reloj marcaba el minuto 65 de juego: Peralta mostró su talento y potencia para marcar un señor golazo, desde afuera del área y con su pierna derecho puso arriba a los motilones. Una anotación de la que aún hoy se habla.
La segunda fue de tristeza. Al minuto 71 Londoño selló el empate con otro golazo para los búcaros.
Peralta, el hombre de la tarde, fue reemplazado al minuto 79 por Agudelo en un cambio criticado por la afición y que derivó en que Bucaramanga ganara confianza y atacara en los minutos finales.
El telón se bajó y se decretó la igualdad número 60 en el historial de la Liga, en donde Cúcuta Deportivo ha ganado en 64 ocasiones y Atlético Bucaramanga 61.
Por: Leonardo Duque Soto, especial para SoyRojinegro.com